abril 18, 2010

Dejando espacio para las emociones que puedan liberarse y lo asombroso y sorpresivo de la vida.

Hoy escribiré acerca de lo que haré.
Dejaré que las emociones dancen al ritmo de una película chilena sobre las películas.
Rescataré aquellas frases que me regalan los diálogos y haré con ellas enormes cadenas de conceptos emocionalmente ligados a esta tarde de otoño.
Miraré a mi amiga con cariño y le agradeceré la oportunidad de ver con ella este recomendado films. Saldremos de la cineteca y caminaremos a portugal para compartir sus decisiones y aspiraciones más bellas. También comentaremos las actuaciones, por algo ella es actriz.

Revisaremos documentos de nuestros trabajos universitarios y desempolvaremos esas latas que nos dan las diferencias de oportunidades de nuestros estudiantes universitarios.

Luego, caída la tarde volveré al depto a terminar de revisar trabajos y enviar correos con cariño. Sabiendo que luego de dormir viene una semana de aquellas que no se sabe cómo son, pero que se esperan.

Lo único que sé que antes de cerrar los ojos se repetirán las imágenes del cine cuando comenzaba la película, como me ocurre siempre cuando me voy a dormir.

1 comentario:

@dmperez21 dijo...

Y así fue, hasta aromas reviví