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abril 18, 2010

Dejando espacio para las emociones que puedan liberarse y lo asombroso y sorpresivo de la vida.

Hoy escribiré acerca de lo que haré.
Dejaré que las emociones dancen al ritmo de una película chilena sobre las películas.
Rescataré aquellas frases que me regalan los diálogos y haré con ellas enormes cadenas de conceptos emocionalmente ligados a esta tarde de otoño.
Miraré a mi amiga con cariño y le agradeceré la oportunidad de ver con ella este recomendado films. Saldremos de la cineteca y caminaremos a portugal para compartir sus decisiones y aspiraciones más bellas. También comentaremos las actuaciones, por algo ella es actriz.

Revisaremos documentos de nuestros trabajos universitarios y desempolvaremos esas latas que nos dan las diferencias de oportunidades de nuestros estudiantes universitarios.

Luego, caída la tarde volveré al depto a terminar de revisar trabajos y enviar correos con cariño. Sabiendo que luego de dormir viene una semana de aquellas que no se sabe cómo son, pero que se esperan.

Lo único que sé que antes de cerrar los ojos se repetirán las imágenes del cine cuando comenzaba la película, como me ocurre siempre cuando me voy a dormir.

abril 01, 2010

Camino a la levedad

La maravilla del ser liviano no pasa en tener alas, en poder volar.

Simplemente radica en la posibilidad de desprender de aquello que no te pertenece y que en ciertos momentos te ata, como el ancla a un gran buque. Para esto tuve que resignificar cosas que ya había entendido y aprender otras. Y sobre todo dejar de aferrarme a conceptos errados sobre todo de relaciones interpersonales.

Hoy tengo una pequeña bolsa con cosas que no me pertenecen, que no puedo botar. El devolverlas me significará un gran paso al estado de levedad que quiero y sentir me feliz de un vacío que me devuelve espacios; pero a la vez esta devolución tendrá otro sentido para quien la reciba, y claro, ese es un camino que yo no debo recorrer porque habré soltado parte de mis amarras.

enero 19, 2010

En tu paz Amigo Martin: Las relaciones no se miden en tiempo sino en lecciones aprendidas.

Fue hace un año y pareciese que el tiempo no ha pasado.
Tu presencia ha sido notoria porque sabes que nuestra paz es la de tu descanso.
Amigo, ese 8 de diciembre del 2008 me diste el último abrazo en esta vida, y te alegraste por mí.
Yo me alegré de tí por sentir que tu fuerza por recuperarte sólo venía de tí, de tu alegría.

Te recordaremos como un profe que sus alumnos no alcanzaron a despedirse, un amigo y familiar muy querido, una gran persona que a este mundo le falta, una imagen que hay que poder repetir en los que nos quedamos viviendo y disfrutando de esta vida.

[Me acompañas con el sonido de "ode to my family"-the cranberries]

Gracias por recordarme de la paz que viene con la sonrisa, por la entrega generosa en cada compromiso, por la felicidad inmensa en cada momento vivido, por el cariño que se hace incondicional con quienes nos quieren, por la pedagogía efectiva, por el sueño de amar y de ser amados, por el gusto por la filosofía para niños, por tu gusto por las películas, por saber que una simple colonia de verano cambiaría la realidad de niños vulnerados.
Gracias por compartir un té, Gracias por esas caminatas que ahora me gusta hacer solo, Gracias por seguir estando.
Gracias amigo por tu confianza, gracias amigo por tu amistad.

Recuerdo que un día como hoy, a pesar de algunas lágrimas en mi soledad del verano pasado, me sentí muy tranquilo de tu partida, tenías todo el ánimo en tu alma encendida, pero tu cuerpo no resistió. Esa tranquilidad me la regaló un libro que leí antes de tu partida en especial este pedazo del capítulo 17...

"Me gusta pensar que las almas se relacionan como los millares de hojas de un viejo árbol. Las que penden de nuestro propio tallo están estrechamente relacionadas con nosotros e incluso llegamos a compartir diferentes experiencias con ellas, vivencias del alma. También nos sentimos estrechamente unidos a las hojas de nuestras ramas. Tenemos algo en común con ellas. Están cerca de nosotros, pero no tanto como lo están las hojas de nuestro tallo. De igual modo, con forme nos vamos alejando por las ramas del árbol, nuestra relación con las otras hojas o almas sigue existiendo pero no es tan íntima como la que tenemos con las hojas más cercanas. Todos formamos parte de un árbol y un tronco. Pode mos compartir experiencias. Nos conocemos. Pero los que pertenecen a nuestro tallo son los más íntimos.

En este bello bosque hay muchos otros árboles. Cada uno de ellos está conectado con los demás a través del sistema de raíces subterráneo. De este modo, aunque una hoja se encuentre en un árbol muy lejano y diferente del nuestro, se guiremos conectados a ella. Estamos conectados a todas las hojas, pero tenemos una relación más estrecha con las de nuestro árbol, todavía más íntima con las de nuestra rama y un vínculo que es casi una fusión con las de nuestro tallo.

Es posible que nos hayamos reunido en vidas pasadas con otras almas que pertenecen al mismo árbol pero que se encuentran lejos de nosotros. Podemos haber tenido muchas relaciones diferentes con esas almas, relaciones que quizás hayan sido muy breves. Tal! vez hayamos aprendido algo nuevo, incluso de un encuentro de media hora. Una de estas almas tal vez haya sido un mendigo que se ha cruzado en nuestro camino y que nos ha conmovido. Con ello ha crecido nuestra capacidad de sentir compasión por otro ser humano y hemos contribuido a que esa persona aprenda a recibir amor y ayuda. Seguramente nunca más nos volvimos a encontrar con el mendigo en esa vida, pero formamos parte de la misma historia. La duración de nuestros encuentros varía: cinco minutos, una hora, un día, un mes, una década o más; así es como se relacionan las almas. Las relaciones no se miden en tiempo sino en lecciones aprendidas"

Brian Weiss.





noviembre 17, 2009

Bonito, todo me parece bonito
Bonita mañana
bonito lugar
bonita la cama
qué bien se ve el mar
bonito es el día
y acaba de empezar
bonita la vida
respira, respira, respira.

Bonita la paz, bonita la vida
bonito volver a nacer cada día
bonita la verdad cuando no suena a mentira
bonita la amistad, bonita la risa
bonita la gente cuando hay calidad
bonita la gente que no se arrepiente
que gana y que pierde, que habla y no miente...